Boletines, semanarios, revistas, libros; todas estas presentaciones ofrecen distintos desafíos para un diseñador.
Por lo general la creación de este tipo de producto requiere de la interacción con un editor, que recoge, coteja y verifica la información, mientras el diseñador elabora las piezas, define portadas, tipos de letras, el uso de fotografías, las ilustraciones y los titulares.